Educación musical e instrumental para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo

Conocemos la musicoterapia como aquella actividad en la cual mediante los elementos musicales (ritmo, melodía, armonía y sonido) se promueven una serie de capacidades como la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, etc. para satisfacer las necesidades físicas, sociales o cognitivas de una o más personas. Diversos estudios han demostrado que aplicar las técnicas de la musicoterapia tiene grandes beneficios en las personas con discapacidad. En muchos casos de las discapacidades donde concurren serios problemas de comunicación y expresión, la música se convierte en un recurso para favorecer el desarrollo emocional y sensorial muy efectivo.

Sin embargo, la diferencia entre la musicoterapia y enseñanza musical e instrumental se basa en el que la primera es un tratamiento terapéutico y la segunda es una enseñanza artística. Bien sabemos que para tocar cualquier tipo de instrumento son muchas cosas las que deben entrar en juego, tales como aprender música, tener sentido del ritmo, un oído desarrollado, resistencia a la práctica y el estudio además del manejo y la coordinación de varias partes del cuerpo al mismo tiempo, tales como los pulmones, los labios, los dedos, los brazos, las piernas y sobre todo el cerebro. Por lo tanto, puede ocurrir que las personas con discapacidad pueden ser excluidas de participar en actividades musicales porque se piensa que carecen de las habilidades motoras necesarias, cognición o habilidades conductuales.

En la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria hemos creado un taller en el que las personas con discapacidades motoras, sensoriales y/o mentales (leves) puedan conocer una nueva forma de expresión y creación recreativas que les permita tomar conciencia de las propias habilidades y de las ajenas, así como mejorar aquellas que fuese posible, provocando la integración grupal dentro de una actividad en la que cada uno de los alumnos y alumnas sea considerado único e insustituible.

Proyectos similares han sido promovidos desde otras organizaciones en España, como por ejemplo: Academia Asociación Música y Discapacidad en Alcalá de Henares (Madrid), Conservatorio Profesional de Música de Torrent (Valencia), la Asociación Riojana Pro Personas con Discapacidad Intelectual y la Fundación García Fajer con el violinista Ara Malikian como padrino, o la Asociación Española de las Orquestas Sinfónicas con su proyecto "Mosaico de sonidos". En diferencia de estos proyectos, nuestro proyecto "De Acorde" se desarrolla en el seno de una orquesta sinfónica profesional, utiliza los instrumentos que son habituales en todas las orquestas clásicas y tiene como fin formar una pequeña orquesta de cámara.

Nuestros talleres son una iniciativa pedagógica concebida, diseñada y dirigida a personas discapacitadas. Han sido elaborados desde el doble conocimiento de la pedagogía musical y de las singulares características que comporta la enseñanza a personas con necesidades educativas especiales. Nuestros profesores son personal cualificado, titulados y con experiencia en el ámbito de la educación musical y el trabajo con alumnado con necesidades especiales. Todos los talleres se preparan con antelación y en la colaboración con La Plena Inclusión Canarias.

Objetivos.

El objetivo principal del proyecto es desarrollar la comprensión musical, tanto en el plano conceptual como en el interpretativo:

  • Desarrollar la capacidad de comunicación a través de diferentes vías de expresión (musical, verbal, corporal,...)
  • Desarrollar la imaginación y creatividad.
  • Expresar sentimientos y emociones canalizándolas en el marco musical.
  • Fomentar la autoestima con el fin de favorecer la calidad de vida de los participantes.
  • Aumentar la conciencia de sí mismos, de los demás y del entorno.
  • Trabajar la motricidad fina/gruesa, el control del movimiento y el desarrollo del lenguaje.
  • Favorecer la mejora de capacidades cognitivas primarias como la atención, la memoria, el lenguaje, asociación, asimilación, concentración, ubicación temporal- espacial.
  • Desarrollar habilidades sociales.

Metodología.

Trabajamos a través de métodos interactivos que permiten extender la enseñanza musical no sólo al grupo selecto de los "bien dotados", sino a todos, manifiesten o no aptitudes especiales para la música. Por eso mezclamos sonido, texto y gráficos de una sola vez para evitar las explicaciones teóricas, que en la educación de las personas con discapacidades pueden resultar incomprensivas, y permite además trabajar con instrumentos y expresión corporal. Se persigue, con especial cuidado, el desarrollo de la sensorialidad y de la sensibilidad, el desarrollo intelectual del alumno y la capacidad de concentración y de comunicación. Como base, utilizamos los famosos métodos de la educación musical:

Método Dalcroze:
El Profesor estructura su clase sobre la escucha, los niños escuchan música y se mueven al ritmo de la música para interiorizarla. En la clase práctica los alumnos trabajan y experimentan el solfeo sobre una serie de ejercicios degradados que van desde los que conocen hasta los que le son desconocidos, siempre acompañados de movimiento. Por último, este método da mucha importancia a la improvisación.

Método Orff:
Con el Método de Orff se pretende enseñar elementos musicales en su estado más primitivo. Se utilizan los pies, manos, etc., o instrumentos básicos como el tambor o el triángulo. Este método está muy relacionado con el lenguaje, ya que los ritmos se trabajan muchas veces con palabras. De ahí se deduce que también las palabras se pueden trabajar con ritmos, y por lo tanto encontramos en este método una gran ayuda para el habla. Otro aspecto muy desarrollado por el método Orff es el del movimiento, pero se trata de un movimiento corporal básico, no de ballet, como puede ser caminar, saltar o trotar al ritmo de la música.

Método Kodály:
Con este método se enseña música a través de las canciones. La coral sirve para convertir el aprendizaje de la música en algo útil y práctico. Kodály cree que el mejor sistema para desarrollar las aptitudes musicales es la voz, que es el instrumento más accesible para todos.

Método Suzuki:
Los participantes siguen dos tipos de lecciones: una individual y otra en grupo. En la lección individual se trabajan los elementos técnicos como la postura del cuerpo, el movimiento del arco, la colocación de las manos. En las clases en grupo, el alumno comparte la música con otros alumnos reforzando todo aquello que ha aprendido en la clase individual. Las canciones que aprenden con este método son muy atractivas, de forma que les motivan a aprender otras nuevas y cada vez más difíciles.

El hecho de que las personas con discapacidad puedan producir música en vivo con sus compañeros, bien sea cantando o tocando instrumentos, fomenta el trabajo en grupo y la participación activa de todos sus miembros. Dado que las personas con discapacidad en muchas ocasiones se sienten excluidas del grupo, realizar este tipo de actividades les hará sentirse parte integrante del mismo, lo que nos lleva también a pensar que mejora la motivación. El contacto con un instrumento musical ayuda potenciar las capacidades motrices y las reacciones corporales de las personas con discapacidades. Aspectos como el seguimiento de un ritmo o la coordinación en la interpretación entre varios alumnos entrenan habilidades muy útiles en otros ámbitos de la enseñanza y de la vida. Por todo eso, en su concepción de la música como medio de expresión y de comunicación, entendemos el trabajo con las personas discapacitadas como un medio de potenciar en ellos, tanto su disfrute personal como su inserción social. De ahí que el fin último en este terreno no esté fijado en preparar virtuosos, sino en enseñar a vivir a través de la música.

Nebojsa Milanovic